Feeds:
Entradas
Comentarios

Posts Tagged ‘masaje’

¿Por qué le duele la tripa a mi bebé?

Si el bebé llora, grita, mueve las piernas sobre el abdomen… lo más probable es que le duela la tripa. Las causas de este malestar no suelen ser graves, aunque sí muy molestas. Comentárselo al pediatra nos tranquilizará

El cólico del lactante

  • El niño llora sin consuelo durante horas, por lo general por la tarde-noche.
  • Los cólicos son más frecuentes en los tres primeros meses, porque el bebé aún tiene el sistema inmunológico inmaduro.
  • Los padres deben intentar conservar la calma, ya que el bebé capta su ansiedad y se pone más nervioso. Suele tranquilizarse cuando lo coge en brazos una persona que está tranquila.

Gases

  • Un exceso de gases puede provocar al bebé molestias intestinales pasajeras. Ayudarle a expulsarlos suele aliviar el dolor.
  • Los gases del estómago provienen del aire que el pequeño ha deglutido durante la toma o cuando llora.
  • Los gases del intestino se forman por mala digestión (fermentación) de los hidratos de carbono en el colon o por una intolerancia alimentaria (por ejemplo, a la lactosa).
  • En algunos casos el pediatra recomienda cambiar la leche adaptada que el niño está tomando por otra o darle un medicamento para favorecer la expulsión de las burbujas de gas.

Estreñimiento

  • Suele relacionarse con el dolor de tripa, aunque no suele causar problemas a los bebés más pequeños.
  • Se habla de estreñimiento cuando las heces son duras y secas, no importa si el niño hace todos los días o no. Los bebés que toman pecho a veces no manchan el pañal todos los días y cuando lo hacen, sus heces son blandas. En ese caso, no se considera que tiene estreñimiento.
  • Los bebés que toman sólidos pueden tener molestias abdominales cuando les cuesta hacer la deposición. Una alimentación rica en fibra (verduras y frutas) corregirá el problema.

Alergias

  • La alergia a las proteínas de la leche de vaca también causa dolor de tripa, además de otros síntomas, como llanto, vómitos, diarrea o urticaria, que aparecen minutos u horas después de la toma.
  • El pediatra recomienda una leche hidrolizada.
  • Los bebés alimentados al pecho también pueden tener alergia a las proteínas de los lácteos que ingiere su madre. En ese caso, cuando la mamá elimina de su dieta la leche y sus derivados, los síntomas del bebé remiten.

¿Cuándo llevarle al pediatra?

Cuando el bebé tiene dolores abdominales por primera vez conviene comentarlo con el doctor, aunque lo más probable es que esas molestias no tengan importancia. Pero si se trata de un dolor brusco, intenso, que no remite a pesar de las medidas habituales, hay que llevarle a urgencias. Podría deberse a una enfermedad.

Invaginación intestinal

  • Una parte del intestino se introduce en otra como si fuera un catalejo y provoca una obstrucción que causa dolor intenso.
  • El bebé llora intermitentemente y mueve sus piernas sobre el abdomen.
  • Una peculiaridad de este trastorno es que el dolor empieza bruscamente.
  • El radiólogo le pondrá un enema con contraste para hacer el diagnóstico por rayos X, y a veces con eso se resuelve el problema.
  • Cuando no da resultado, se opera al bebé.

Hernia inguinal estrangulada

En la ingle del niño se aprecia un bulto, que hay que corregir con cirugía

A continuación te enseñamos una serie de masajes para aliviar los cólicos de tu bebé

Masaje en el abdomen 1

Con las palmas hacia abajo, recorrer con una mano el abdomen del bebé desde la terminación de las costillas hasta el pubis, presionando suavemente.

001

Masaje en el abdomen 2

Realizar el mismo movimiento con la otra mano y empezar de nuevo. Enlazar una mano con otra, como si estuviésemos retirando arena. Repetir todo seis veces.

002

Masaje en las piernas 1

Relajar las piernas del pequeñín con un leve movimiento vibratorio que parte desde los glúteos hacia los pies.

003

Masaje en las piernas 2

Juntar las piernas y empujarlas hacia el abdomen, presionando ligeramente. Mantener al niño en esta posición durante cinco segundos.

004

Fuente:  Ser Padres

Anuncios

Read Full Post »

La bronquiolitis suele empezar como un catarro con secreción nasal y tos ligera que provoca problemas respiratorios en los bebés más pequeñitos. Los síntomas se pueden prevenir y aliviar con una técnica de masajes que los propios padres pueden realizar en casa.

Para que los ejercicios sean más efectivos, deben llevarse a cabo justo después de aplicar al niño los aerosoles (en el caso de que los necesite) y al menos hora y media después de comer, porque antes la compresión sobre el abdomen podría provocar reflujo o vómito.
Pueden realizarse hasta dos veces al día durante 15 minutos, en caso de que el niño tenga sibilancias.

Equipo básico

  • Suero fisiológico.

  • Un aspirador nasal de cánula: es una pequeña sonda que permite aspirar las secreciones por medio de un tubito que se introduce en la nariz del bebé. El adulto aspira por el otro lado y en medio existe un recipiente donde se acumulan las mucosidades extraídas

Medidas preventivas

1. Para evitar que la mucosidad llegue al pecho, es esencial mantener la nariz limpia con suero y aspirar los mocos con dispositivos especiales. Acuesta al bebé boca arriba, gírale la cabeza hacia un lado y échale suero fisiológico para humedecer las fosas nasales. Conviene cerrarle la boca con una mano para que respire por la nariz. Si respira por la boca al echarle las gotas, cerrará instintivamente la nariz y no se hará una limpieza en profundidad

01

2. A continuación, retira las secreciones con un aspirador nasal para bebés. Coloca un extremo en la fosa nasal y el otro en tu boca, y aspira

02

Arrastre de mucosidad

3. Cuando la mucosidad ha llegado a los bronquiolos, la fisioterapia respiratoria ayuda a que regrese a la garganta. Antes de realizar las maniobras es importante conocer la respiración del lactante. La tripita del bebé sale y entra; cuando sale, coge aire y cuando entra, lo suelta. Hay que comprimir con las manos hacia dentro justo cuando la tripa entra para ayudarle a soltar todo el aire. Sienta al bebé desnudito (solamente con el pañal), de forma que su espalda quede en contacto con tu tripa. Rodéale el abdomen con las manos, una sobre su pecho y la otra sobre la tripa, y ejerce una ligera compresión hacia dentro, en dirección a tu ombligo

03

4. El objetivo del ejercicio y la postura del bebé son los mismos, pero cambia la posición de las manos, que ahora comprimen también las costillas

04

Expulsión

5. Una vez que se han realizado las maniobras de arrastre y la mucosidad ha regresado a las vías respiratorias altas, hay que conseguir que salgan al exterior. Intenta que el bebé se ría a carcajadas, con la finalidad de provocar un golpe de tos para arrancar la mucosidad de la garganta. Esto también se consigue si el bebé llora, lo cual es bastante habitual durante las primeras sesiones, porque no les suele gustar que les manipulemos así.

05

6. Si la mucosidad es muy grande y no sale con el golpe de tos, coloca al pequeñín boca abajo para que la flema salga por efecto de la gravedad.

06

Observación

7. Para poder prevenir y aliviar la bronquiolitis es importante aprender a reconocer la respiración del bebé. Conviene hacer una primera escucha, poniendo la oreja en el pechito del niño cuando está bien y, después, siempre que tengamos la sospecha de que hay mucosidades, pitos o sibilancias, para compararlas.

07

Fuente: Ser Padres

Read Full Post »

TRANQUILIZAN y RELAJAN

Nos encanta hacer carantoñas a los bebés cuando les bañamos, les damos de comer o les tenemos en brazos. Esos ratitos tan maravillosos pueden intensificarse aún más con un masaje. Son relajantes, alivian los cólicos y hacen que los niños tomen conciencia de su cuerpo

Todo sobre los masajes

El masaje será una experiencia muy especial para el bebé. No se necesita mucho tiempo, aunque no hay que hacerlo con prisas, y el niño se quedará totalmente relajado y tranquilo. El masaje fomenta la sensación corporal de los pequeños, y mejora el riego sanguíneo de los órganos interSe puede empezar a la tercera o cuarta semana de vida.

  • El mejor momento es una media hora después de darle el pecho o el biberón.
  • Si se dispone del tiempo necesario, se puede hacer todos los días, y si no, basta con una vez a la semana.
  • La habitación, las manos y el aceite deberían estar a una temperatura agradable.
  • Conviene elegir aceites de alta calidad como jojoba, germen de trigo o almendras. También es aconsejable comprarlos en herbolarios o farmacias. A cada 100 ml de aceite se puede añadir un gota de aceite de lavanda, que aumenta el efecto de relajación

La tripita

1. Se pasa la mano alrededor del ombligo en sentido de las agujas del reloj. 2. Después se pasa una mano tras otra (haciendo un movimiento circular con los brazos, como si estos fueran un rodillo), desde el final de las costillas hasta el pubis. 3. Y se camina con los dedos de un extremo a otro de la tripita.

1

EL tórax y los brazos

1. Se juntan las manos en el centro del tórax y se deslizan hacia los lados, como si se aplanaran las hojas de un libro. 2. Después se abraza el bracito del niño con una mano y se va deslizando hasta la muñeca, luego se hace lo mismo con la otra mano, y se repiten estos movimientos varias veces.

2

La espalda y las nalgas

Si el bebé no se ha cansado, continuamos con la espalda y el culito: 1. Se puede colocar al niño boca abajo en la cama o atravesado encima de nuestros muslos. Una mano se pone en el culete y la otra se desliza plana desde el cuello hasta esa mano. 2. Luego se masajea a ambos lados de la columna (sin quitar la mano del culo), desde arriba hasta abajo, haciendo círculos con los dedos índice y pulgar. 3. Por último, se sujetan los tobillos (el bebé estirará las piernas) con la mano que estaba sobre las nalgas y se desliza la otra mano abierta desde el cuello hasta los tobillos

3

La cabeza

1. El cuero cabelludo se masajea suavemente con los dedos a través del pelo. 2. Después apoyamos la cabeza del bebé sobre las palmas de nuestras manos y vamos masajeando con los pulgares la frente, desde el medio hacia las orejas. 3. Luego, desde ambos lados de la nariz hacia las orejas, volviendo a continuación a la frente para desde allí bajar a la barbilla.

4

Relajación

l punto final del masaje se pone con unas maniobras relajantes: 1. Le pasamos al bebé las manos abiertas suavemente por la cabecita y por los brazos hasta llegar a sus manos; después desde la cabeza, pasando por el tórax, el abdomen y los muslos hasta llegar a los pies. 2. Cogemos al niño por los antebrazos y las manos y extendemos los brazos hacia los lados, luego cruzamos los brazos en el pecho, una vez de forma que el brazo derecho quede encima, luego el izquierdo. 3. Sus manos deberían tocar la tripa por los costados

5

Las piernas y los pies

El objetivo es activar la circulación sanguínea: 1. Se abraza una pierna a la altura de la cadera con una mano y se va deslizando hasta los tobillos. Se repite la operación con la otra mano. Una mano masajea la parte externa de la pierna y otra la parte interna. 2. Luego, se hacen círculos con el pulgar alrededor del tobillo. 3. Después se masajea la otra pierna. 4. Para terminar, los piececitos: se masajea, haciendo pequeños círculos con el pulgar, la planta del pie desde el talón hasta los dedos. 5. Luego se abraza cada dedo con suavidad y se desliza la mano de arriba abajo

6

Para bebés con cólicos

Si el pequeñín tiende a tener gases y cólicos, puede que le ayuden los dos siguientes masajes: 1. Se hace un semicírculo con la mano derecha en el sentido de las agujas del reloj partiendo de la parte alta del abdomen (justo debajo de las costillas) hasta la parte alta del pubis, y con la mano izquierda se hace un círculo completo partiendo de la parte alta del pubis. En este masaje sólo se utilizan las yemas de los dedos. 2. A continuación se cogen las dos piernas del bebé por las pantorrillas, se doblan y se llevan hacia el abdomen, presionándolo durante unos segundos. Ambas maniobras se repiten tres veces

7

Fuente:  Ser Padres.es

Read Full Post »