Feeds:
Entradas
Comentarios

Archive for the ‘Salud’ Category

ENFERMEDAD MANO-PIE-BOCA

Es una infección relativamente común que usualmente comienza en la garganta.

Una infección similar es la herpangina.

Imágenes

Enfermedad boca-mano-pie en la mano
La lesión típica de la enfermedad de boca-mano-pie presenta pequeñas ampollas o vesículas con bordes eritematosos (rojizos) y aparece en las yemas de los dedos y en las palmas de las manos
Enfermedad boca-mano-pie en el pie
La lesión típica de la enfermedad de boca-mano-pie presenta pequeñas ampollas o vesículas con bordes eritematosos (rojizos) y aparece en las yemas de los dedos y en las palmas de las manos, aunque también puede afectar la planta de los pies, como se observa en esta imagen
Enfermedad de boca-mano-pie en la boca
La enfermedad de boca-mano-pie es común en la niñez. Los síntomas típicos son pequeñas ampollas dolorosas en los dedos de las manos y los pies y en la palma de la mano y planta de los pies, y úlceras en la boca. Esta fotografía muestra pequeñas úlceras en la boca de un color entre blanquecino y amarillento, rodeadas por un área enrojecida
Enfermedad de boca-mano-pie en el pie
La enfermedad de boca-mano-pie es común en la niñez. Los síntomas típicos son pequeñas ampollas dolorosas en los dedos de las manos y los pies y en la palma de la mano y planta de los pies, y úlceras en la boca. Esta fotografía muestra pequeñas ampollas o vesículas en los pies

Causas, incidencia y factores de riesgo

La enfermedad mano-pie-boca (exantema vírico de manos, pies y boca) comúnmente es causada por el virus de Coxsackie A16, un miembro de la familia de los enterovirus.

La enfermedad no se propaga a partir de las mascotas, pero sí lo puede hacer de una persona a otra. Se puede contraer si se entra en contacto directo con secreciones de nariz y garganta, saliva, líquido de ampollas o las heces de una persona infectada. Es más contagiosa en la primera semana.

El período de tiempo entre la infección y el desarrollo de los síntomas es de 3 a 7 días.

El factor de riesgo más importante es la edad. La infección ocurre con más frecuencia en niños menores de 10 años, pero se puede observar en adolescentes y ocasionalmente en adultos. Los brotes se presentan con más frecuencia en verano y a comienzos del otoño.

Síntomas

Signos y exámenes

Los antecedentes de enfermedad reciente y un examen físico que comprueba la presencia de las ampollas características en las manos y en los pies generalmente son suficientes para diagnosticar esta enfermedad.

Tratamiento

No existe tratamiento específico para esta infección, excepto para aliviar los síntomas.

El tratamiento con antibióticos no es eficaz y no se prescribe. Los medicamentos de venta libre, como Tylenol (paracetamol), se pueden utilizar para tratar la fiebre. La ácido acetilsalicílico (aspirin) no debe ser empleada con enfermedades virales en niños menores de 12 años.

Los enjuagues bucales con agua con sal (1/2 cucharadita de sal en 1 vaso de agua tibia) pueden servir como calmante si el niño es capaz de enjuagarse sin ingerirlos. Es bueno asegurarse de que el niño tome suficiente líquido, ya que se necesitan líquidos adicionales cuando hay fiebre. Los mejores líquidos son los productos lácteos fríos. Muchos niños se niegan a tomar jugos y bebidas gaseosas porque su contenido ácido les causa ardor en las úlceras.

Expectativas (pronóstico)

Generalmente, la recuperación completa se da en 5 a 7 días.

Complicaciones

Situaciones que requieren asistencia médica

Se debe consultar con el médico si hay signos de complicaciones como dolor en el cuello, en los brazos y en las piernas. Los síntomas de emergencia incluyen convulsiones.

También se debe consultar si:

  • Una fiebre alta no se reduce con medicamentos
  • Se presentan signos de deshidratación como:
    • resequedad en las membranas mucosas y en la piel
    • pérdida de peso
    • irritabilidad
    • letargo
    • orina oscura o disminuida

Prevención

Se recomienda evitar el contacto con personas que tengan esta enfermedad, así como lavarse las manos si se ha estado en contacto con un niño infectado.

Nombres alternativos

Infección por el virus de Coxsackie

Fuente:  http://www.nlm.nih.gov/medlineplus/spanish/ency/article/000965.htm

Read Full Post »

La sobrealimentación causa sobrepeso

19/05/2009

El hecho de que muchas madres no sepan interpretar los signos de saciedad de su hijo o se pongan nerviosas al ver que nunca se termina el biberón puede llevarlas a sobrealimentar a los pequeños, una medida del todo errada y que podría provocar sobrepeso en el futuro.

No quiere más

Se niega a comer, aprieta los labios para que no le obligues con la cuchara o el biberón, vuelve la cara si se lo acercar e insiste en que “no quiero más”. ¿Cuántas veces te has enfrentado a esta situación con tu hijo y cuántas has intentado obligarle a que siga comiendo? Seguro que más de una.

Según un estudio publicado en el Journal of Nutrition Education and Behaviour, elaborado por investigadors de la Universidad de Rutgers, en Nueva Jersey, forzar a los niños a que sigan comiendo por no percibir sus signos de saciedad aumenta el riesgo de sobrepeso de los pequeños. Cuando un niño dice que no quiere más (siempre que no lo haga por sistema o con comidas que le disgustan especialmente) es porque no necesita más comida. Los padres, nerviosos por comprobar que no se ha acabado todo, tienden a sobrealimentarlo, incrementando la ingesta calorías y el peso de los pequeños.

Los autores de este estudio, que ha seguido durante un año a 96 familias provenientes de áreas con bajos recursos, analizaron factores como la masa corporal de la madre antes, durante y después del embarazo; la cantidad de veces que comía el niño; el mes en que se introducía un nuevo alimento en su dieta o el comportamiento de sus progenitores cuando su hijo no quería comer más. Según sus conclusiones, ninguna de las medidas estudiadas muestra predisposición a una mayor ganancia en los bebés hasta los seis meses. Sin embargo, otros como la capacidad de la madre para detectar que su hijo está saciado, sí suponen que se sobrealimente al niño.

Esta sobrealimentación es más común cuando se alimenta al pequeño exclusivamente con el biberón, ya que se tiende a seguir las indicaciones del fabricante en cuanto a la cantidad de leche que debe tomar y nos obsesionamos con que el pequeño se lo coma todo.

Si crece sano, come bien normalmente, está contento, tranquilo y duerme bien, no te preocupes ni te desesperes porque de vez en cuando diga “mami, ¡que no quiero más!”

Fuente: quia del niño.com

Read Full Post »

roseola

Qué es?

El exantema súbito, también llamado roseola del lactante, sexta enfermedad o exantema del “tercer día” , está originado por el Herpes Virus tipo 6 y se caracteriza por la presencia de fiebre alta y una erupción en la piel.

Es una enfermedad muy frecuente, ya que afecta aproximadamente al 30% de los niños entre 4 y 24 meses de vida, aunque puede presentarse más raramente en niños mayores de dicha edad (preescolares y escolares).

El período de incubación oscila entre 5 y 15 días.

¿Qué síntomas produce?

La enfermedad típica es muy fácil de diagnosticar cuando sale la erupción. Lo característico es la presencia de fiebre alta (hasta 40ºC a veces) y sin afectación importante del estado general, pese a lo elevado de la temperatura. La fiebre dura 3 ó 4 días y con la desaparición de la fiebre se visualizan unos granitos (exantema) de color rosado, que comienzan apareciendo por el pecho para diseminarse posteriormente a cara, abdomen y en menor grado a las extremidades. Esta erupción dura entre uno y dos días. Además, los párpados están hinchados.

El exantema súbito es un cuadro benigno al que se llega al diagnóstico de forma retrospectiva, una vez aparecida la erupción. Esto hace que, al inicio del cuadro y al acompañarse en ocasiones la fiebre de inflamación de la faringe y de la membrana timpánica, pueda confundirse con una faringitis o una otitis.

¿Cómo se trata?

Como en todas las enfermedades producidas por virus, no existe tratamiento específico y lo único que debemos hacer es tratar los síntomas, en este caso la fiebre elevada, con medios físicos (poca ropa, baño en agua tibia, etc.) y el medicamento antitérmico indicado por su pediatra, además de ofrecer líquidos abundantes.

¿Cómo se contagia?

No está muy claro el modo de contagio de la enfermedad, aunque como en otras enfermedades víricas la vía respiratoria parece la más razonable. Los niños pueden volver a la guardería o al colegio una vez pasada la erupción.

Fuente: aepap

Read Full Post »

El contacto precoz es fundamental

Cada vez son más las Maternidades en las que el llamado “contacto precoz” de la madre con el recién nacido se intenta respetar. Los beneficios son enormes, y no ya desde el punto de vista sentimental, que es indudable, sino también desde el de la salud de madre e hijo.

contacto precoz

¿Qué es el contacto precoz?

Algo tan lógico como colocar al bebé en contacto piel con piel con su madre nada más nacer. Pero esto que parece tan obvio se lleva sacrificando años en nuestros hospitales en aras de una “supuesta” mejor atención médica del recién nacido. Buscando su seguridad, se ha perdido cierta humanidad. El personal sanitario que trabaja en nuestros hospitales se ha formado en este modelo de separación, y lleva trabajando así muchos años, absolutamente convencido de que hacían lo correcto.
Y ahora se trata, con datos y estudios científicos en la mano que han demostrado que el bienestar del bebé es mayor si se le deja sobre el pecho de su madre, de que los profesionales vuelvan a lo que nunca se debió perder, a ese contacto estrecho entre madre e hijo que aporta calor, protección y nutrición al lactante.

En este momento, lo habitual es que, tras el parto, el bebé sea colocado sobre el pecho de la madre y, a continuación, el personal se lo lleve para reconocerle y proporcionarle los cuidados médicos protocolarios. Un tiempo que, en algunos casos, puede alargarse más de dos horas hasta que madre e hijo vuelven a encontrarse.

70 minutos de intimidad

Lejos de interrumpir ese primer encuentro, es necesario alargarlo, al menos 70 minutos. Tiempo en el que el bebé reconoce el olor de su madre, y pone en marcha un instinto de supervivencia, que sorprenderá y agradará a la madre. Cuando colocamos al bebé sobre el pecho desnudo de su madre, el recién nacido permanece un rato inmóvil y, poco a poco, va reptando hacia los pechos mediante movimientos de flexión y extensión de las piernas, toca el pezón, pone en marcha los reflejos de búsqueda, se dirige hacia la areola, que reconoce por su color oscuro y por su olor y, tras varios intentos, comienza a succionarla. A partir de entonces, es más probable que el resto de las tomas las haga de manera correcta, fomentando así la lactancia materna. Se ha demostrado que es 2,2 veces menos probable que los bebés separados continúen con el pecho entre el mes y los tres meses de edad.

Pero todo esto necesita tiempo y un ambiente de tranquilidad y respeto. Y, además, requiere conocer cómo va variando el estado de alerta del bebé tras el parto. Justo durante las primeras dos horas tras el nacimiento, el bebé está en alerta tranquila, despierto, sin moverse apenas y con los ojos muy abiertos, pendiente de todo lo que ocurre a su alrededor, memorizando el olor de su madre, en lo que se denomina “periodo sensitivo”, provocado por la descarga de noradrenalina que tiene lugar durante el final del trabajo del parto. Y pasado este periodo, el recién nacido suele entrar en una fase de sueño profundo de la que es difícil despertarle. De ahí, que aprovechar esas primeras horas para conseguir que madre e hijo se reconozcan, a través del tacto y del olor, es fundamental de cara al vínculo futuro.
Así, la diferencia entre que exista ese contacto a que no lo haya es tal que los sentimientos de las madres que no lo disfrutan se colocan justo en el lado contrario a la felicidad. Sustituyen el “maravilloso e increíble” por la tristeza, el vacío, la ansiedad por saber si el bebé está bien, la impotencia de no poder abrazarle después de tanto tiempo esperándolo… En palabras de los especialistas consultados, no es extraño que la depresión posparto sea más frecuente entre las mujeres que han sufrido la separación precoz de sus hijos.

Bebés más tranquilos

Son muchos los trabajos que hablan de la mejor evolución del bebé tras el parto si éste se coloca sobre la madre. Los bebés separados se recuperan más lentamente del estrés del parto, ya que mantienen el cortisol salivar aumentado a las seis horas de edad, a diferencia de los que han permanecido en contacto. También, a las cuatro horas, duermen menos y muestran más movimientos, y lloran más con lo que se ha llamado “llanto protesta-desesperación”. Y lejos de lo que pudiera pensarse, los recién nacidos colocados sobre el pecho de su madre, no sólo no se enfrían –si se les seca bien previamente y se asegura un buen contacto piel con piel– sino que su temperatura corporal asciende progresivamente durante la primera hora, manteniendo el calor durante más tiempo. Además, estabilizan más rápidamente su frecuencia cardíaca y respiratoria, y su nivel de glucemia.

¿Y si nace por cesárea?

Si el bebé nace por cesárea, es menos frecuente que pueda permanecer en contacto piel con piel con su madre. Pero eso no quiere decir que no sea posible realizarlo, por ejemplo, en cesáreas programadas, si existe colaboración del ginecólogo y el anestesista. Por otra parte, cuando no es posible la reunión inmediata madre-hijo, en algunos hospitales se opta porque sea el padre quien disfrute del contacto piel con piel. Los bebés están mucho más tranquilos que separados de sus padres, y ponen en marcha los reflejos ancestrales que hacen que, en muchos casos, se dirijan al pecho de su padre y lo succionen, con lo que éstos se sienten inmediatamente vinculados a sus hijos.

Asesoramiento
Dr. Adolfo Gómez Papí, pediatra del hospital universitario de Tarragona Joan XXII, y miembro del Comité de Lactancia Materna, de la Asociación Española de Pediatría.

Idoia Armendariz, coautora y responsable de la web quenoosseparen.info, de la asociación El parto es nuestro.

fuente: Guia del niño

Read Full Post »

Consejos de como deben actuar los padres cuando su hijo se orina encima

El apoyo y la confianza son demostraciones con las que los padres pueden ayudar a sus hijos a superar esta difícil situación.
Además, pueden seguir algunos consejos sobre lo que NO deben hacer cuando su hijo se orina encima:

– Castigar y burlarse del niño por orinarse. Eso aumentará su inseguridad.
– Despertarlo durante la noche por si tiene ganas de vaciar su vejiga.
– Usar gasas o pañales. El niño se despreocupará en crear el mecanismo de despertarse cuando siente ganas de orinar.
– Restringirle los líquidos antes de dormir. Ocasionará lo mismo.
– Recurrir a la utilización de hierbas, métodos naturales, y de medicinas, sin prescripción médica.
– Desistir y permitir que el niño haga pis cuando quiera. Despreocuparse sin ayudarle a que solucione el problema.
– Proteger extremadamente al niño. El niño con enuresis debe enfrentarse a su problema.

Lo que deben hacer los padres cuando su hijo se orina encima

En algunos casos raros, el problema de la enuresis no puede ser resuelto ni por los padres ni por el médico de familia, ni por el pediatra. A veces el niño muestra síntomas de problemas emocionales, tales como la tristeza o la irritabilidad constante, o un cambio en el apetito o en los hábitos de dormir. En esos casos se debe hablar con un psiquiatra infantil. Solamente él podrá evaluar el problema, y ayudar al niño y a sus padres a resolver ese problema

Fuente: guiainfantil.com

Read Full Post »

El niño que se orina encima. Enuresis infantil

La enuresis infantil es la emisión repetida de orina en la cama o en la ropa, de forma involuntaria o intencionada. La conducta es clínicamente significativa y se manifiesta con una frecuencia de 2 veces por semana durante un tiempo de 3 meses consecutivos. La edad cronológica a partir de la que se considera problema es de cinco años, en el caso de las niñas y de seis en el de los niños, o un nivel de desarrollo equivalente. Son edades aproximadas ya que se considera que la madurez orgánica para el control de esfínteres está en torno a los tres años.

La mayoría de los niños consigue el control diurno entre los dos y tres años; el nocturno puede tardar bastante más: uno de cada diez no lo logra antes de los seis años de edad. A partir de esta edad, si el niño sigue orinando en la cama, busca una orientación medica. Según algunas investigaciones, aproximadamente un 15% de los niños mayores de los 3 años se orinan en la cama mientras duermen. Y son los niños, más que las niñas, los que se encuentran en esta situación.

Causas para hacer pis encima

Los niños no se orinan en la cama a propósito. La enuresis puede tener un sin número de causas que pueden estar relacionadas con un desorden del dormir, con un desarrollo más lento que lo normal del control de la vejiga, o con el resultado de emociones y tensiones que requieren especial atención. Raramente significa que el niño tiene un problema de los riñones o de la vejiga.

Las causas emocionales son muchas. Cuando un niño pequeño comienza otra vez a orinarse en la cama después de meses o años de no hacerlo, se sospecha que estos síntomas puedan ser causados por nuevos temores o inseguridades. Esto puede suceder después de que niño presencie algunos cambios en su vida, por ejemplo, el traslado de la familia a un nuevo ambiente, la pérdida de un miembro de la familia o de un ser querido, la llegada de un nuevo bebé en la familia, el cambio de escuela, situaciones de estrés, etc.

La enuresis puede estar relacionada con algún conflicto psicológico y afectivo del niño, con la necesidad del niño de llamar la atención. También se produce por cansancio o estrés emocional. Otra posible causa puede estar en el ambiente familiar en que vive el niño, en una familia que lo sobreprotege o que ofrece poco cariño a sus hijos. Hay padres que creen que si el niño no controla el pis es porque es perezoso y no presta mayor atención al tema, y así les aplican castigos y los provocan con burlas, lo que hará con el problema crezca aún más.

Fuente: guiainfantil.com

Read Full Post »

Esta vitamina previene el raquitismo y otras anomalías óseas en los recién nacidos y en los niños pequeños

En el primer año de vida el crecimiento y desarrollo que experimentan los bebés son muy importantes. Independientemente de que se les alimente con leche materna o con fórmulas infantiles, el aporte de vitamina D es en general insuficiente para cubrir sus necesidades. Este es el motivo por el cual se recurre a un suplemento de vitamina D por vía oral.

Según la Organización Mundial de la Salud (OMS), los bebés son un grupo de riesgo por déficit de vitamina D, especialmente si han nacido en otoño y en latitudes extremas, porque pasan los primeros seis meses de su vida prácticamente dentro de casa. Además, le leche materna es pobre en vitamina D. Aunque los bebés han absorbido en el útero la vitamina D que necesitan, pueden darse casos esporádicos de déficit de esta vitamina.

Nutriente esencial

La vitamina D es uno de los nutrientes esenciales para el adecuado crecimiento y desarrollo infantil. Este nutriente, también considerado una hormona, favorece la incorporación al organismo del calcio y del fósforo, dos minerales que forman parte de nuestra masa ósea y dental.

Los suplementos, por lo general en una solución líquida en forma de gotas, deben ser prescritos por el pediatra

Además de encontrarse la vitamina D en los alimentos, nuestro organismo es capaz de producirla mediante la exposición a los rayos solares. Pero ésta no es una fuente alternativa para los bebés durante sus primeros meses de vida. En verano, al tener la piel tan sensible y delicada, se les protege continuamente con sombrillas, gorros y cremas para prevenir quemaduras y otras afecciones. En invierno, los bebés van cubiertos de ropa que impide que los rayos de sol lleguen a la piel, por lo que su organismo no puede fabricar la vitamina.

Según diferentes instituciones de salud y sociedades científicas, los bebés necesitan entre 200 y 400 UI (unidades internacionales) de vitamina D por día. Los niños de pecho requieren a diario el suplemento de vitamina D desde el nacimiento y hasta que empiecen a tomar cada día al menos medio litro de leche enriquecida en la vitamina. Los bebés que se alimenten de leche de fórmula también necesitan el suplemento, si bien la cantidad puede depender del contenido en dicha vitamina de la leche infantil. Los suplementos, por lo general en una solución líquida en forma de gotas, deben ser prescritos por el pediatra.

Más riesgo en invierno

Esta necesidad de suplementación se ha comprobado en diversas investigaciones. Una de ellas, dirigida por Ziegler, de la Universidad de Iowa, en EE.UU., y publicada en la revista “Pediatrics”, analizó muestras de sangre de 84 bebés de nueve meses. A 49 de los bebés se les suministraba vitamina D, ya fuera a través de la leche de fórmula o en forma de suplementos, y 35 eran alimentados con leche materna y no recibían ningún suplemento.

Se diagnosticó que ocho de los bebés tenían déficit de vitamina D al presentar niveles del metabolito activo de la vitamina D (25-hidroxivitamina D) en la sangre por debajo de 11 nanogramos por milímetro. Dos de esos bebés sufrían un déficit severo, con niveles inferiores a 5 nanogramos por milímetro. El equipo de investigadores constató que la falta de vitamina D era mayor durante el invierno (el 37%) que en verano (2%) y más frecuente en bebés con piel oscura (43%) que clara (6%).

DÉFICIT DE VITAMINA D Y RAQUITISMO

El déficit de vitamina D se asocia a anomalías de los huesos como el raquitismo y la menor capacidad del organismo para absorber el calcio. En el inicio de esta enfermedad se aprecian síntomas como sudores nocturnos (en especial en la cabeza), dificultad para dormir y nerviosismo, estreñimiento e hinchazón del abdomen, musculatura debilitada (esto se asocia a mayor dificultad a la hora de sentarse y caminar con respecto a otros bebés), aumento del tamaño de los ganglios del cuello y mayor riesgo de afecciones respiratorias, además de anemia.

Si la enfermedad avanza se producen deformidades en los huesos que pueden afectar a cabeza, tórax, muñecas, tobillos, huesos de las extremidades inferiores y pelvis. Por tanto, la prevención mediante el aporte de suplementos es la mejor herramienta para impedir la aparición y desarrollo de esta enfermedad.

Fuente: Consumer.es

Read Full Post »

Older Posts »